Vivo en el hemisferio sur del globo terráqueo en un bosque siempreverde,entre alerces y cipreses aromático milenarios, canelos, tepas y ulmos fragantes,en la montaña de Piuchué,inserta en él medio de la isla grande de Chiloé.
Habito entre pájaros verdaderos: chucaos, cututas,buhos y lechuzas, kechanes, bandurrias, treiles, zorzales, pitíos, pájaros carpinteros y pudués en extinción, libres todos de cautiverio.
Elijo vivir en éste, un reino exclusivo, aunque, siento que causo temor cuando respiro, parece que se mueve la tierra cuando doy un paso, que asusto al alzar la voz, entonces, en susurro camino bajo los árboles para no espantar, que éste paso humanoide provoca espanto.
He desertado de la vida citadina, moderna y vacilante, materialista y egoísta de siglo veintiuno. Me cansé de los eternos funcionarios, los de terno y corbata, me cansé de los guardias en los supermercados,de los policías, de los malles, de los autos contaminando en las calles, de las rejas protectoras, de la vida bajo llave....de tantas otras cosas me cansé.
Aunque no por eso vivo en amargura.
Asumo vivir lejos de la civilización, -aunque no lejos de lo civilizado- para ver de lejos, puesto que como dice mi amigo Joan Manuel, de lejos se ve más claro.
Tengo más de doce años de opiniones detenidas, necesito vaciar containners acumulado.
Escribiré lo que se me ocurra, sin motivos, no importa a quién, ni si es bueno o malo, pensares desde este santuario de la tierra.
Aprovecho este acceso al espacio virtual más que nada para ordenar pensamientos, y sin esperar más que moldear palabras, también ideas para compartir, si es que a alguien se le ocurre abrir este blog.
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