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Terra
La Coctelera

Manifiesto torpe

Me juzgan en la tierra
por ser mujer con identidad y raciocinio
por decir las cosas por su nombre
cuando corresponde.

Ay qué terrible -verguenza total- la verdad!
Qué horror!
Qué indecencia.

Surge rencor asfisxiado en los laberintos de la nada.

Mi boca grita indecencia, basura contaminada.
Mi alma sentida se acongoja demasiado
ante las plagas -fruto del mal no invitado.
Ante el desamor,ante la locura senil de la raiz del ser.

Quisiera no sentir en ese momento el abandono.
Manera ingrata de sufrir a marejadas
el dolor de sacar lo sucio del sistema.

La rabia se posesiona en este corazón herido
como el frío del cuerpo débil por la pena cogida.
por los gestos deshonestos
por no tener derecho a voz ni a voto
por ser la mala de la película
antiheroína rebelde en eterna resaca.

No obstante, asumo mis faltas
con el consentimiento del chucao
que canta a mi derecha
con esta pena en tánsito
como la lluvia granizada de Agosto
todo pasa con el paso del tiempo
que cura todos los males

plaza de temuko

en la ciudad morena
rostros fuertes originarios
desfilan entre pasos lustrados
ejecutivas uniformes
formato antiguo
pantalones planchados
hijos de la decada
de la decadencia espantada
-carentes-
uniformados-uni-formes
por fuera y por dentro
extraños diálogos
palabras cortadas en el aire
monólogos de teléfonos móviles
caminantes de aceras cuadriculadas
empleados-estudiantes- vendedores ambulante
mujeres y niños
gente marginal periferíca y pudientes mayores
se sientan en los mismos bancos de la plaza
los unos seguros-asegurados
los otros enrollados en sus caracolas
los unos dueños del aire
los otros extraños huraños
huracanados de gases lacrimales
de siglo xxi infectado
los unos y los otros

huracanados de gases lacrimales
sirenas y trutrukas

de lejos se ve más claro, opinión rural y marginal

Vivo en el hemisferio sur del globo terráqueo en un bosque siempreverde,entre alerces y cipreses aromático milenarios, canelos, tepas y ulmos fragantes,en la montaña de Piuchué,inserta en él medio de la isla grande de Chiloé.

Habito entre pájaros verdaderos: chucaos, cututas,buhos y lechuzas, kechanes, bandurrias, treiles, zorzales, pitíos, pájaros carpinteros y pudués en extinción, libres todos de cautiverio.

Elijo vivir en éste, un reino exclusivo, aunque, siento que causo temor cuando respiro, parece que se mueve la tierra cuando doy un paso, que asusto al alzar la voz, entonces, en susurro camino bajo los árboles para no espantar, que éste paso humanoide provoca espanto.

He desertado de la vida citadina, moderna y vacilante, materialista y egoísta de siglo veintiuno. Me cansé de los eternos funcionarios, los de terno y corbata, me cansé de los guardias en los supermercados,de los policías, de los malles, de los autos contaminando en las calles, de las rejas protectoras, de la vida bajo llave....de tantas otras cosas me cansé.
Aunque no por eso vivo en amargura.

Asumo vivir lejos de la civilización, -aunque no lejos de lo civilizado- para ver de lejos, puesto que como dice mi amigo Joan Manuel, de lejos se ve más claro.

Tengo más de doce años de opiniones detenidas, necesito vaciar containners acumulado.
Escribiré lo que se me ocurra, sin motivos, no importa a quién, ni si es bueno o malo, pensares desde este santuario de la tierra.

Aprovecho este acceso al espacio virtual más que nada para ordenar pensamientos, y sin esperar más que moldear palabras, también ideas para compartir, si es que a alguien se le ocurre abrir este blog.